El verano pasa y ya estamos en agosto, seguimos esperando pero con algo menos de ansiedad e intentando disfrutar los tres de estar juntos, hablamos mucho de cuando la hermanita este con nosotros y de cómo va a ser esto y aquello, intentando imaginarnos los cuatro juntos. Vamos de tiendas y le compramos ropita aprovechando las rebajas. Deseando que todo salga bien y no se complique nada en el proceso, a la hora de irnos a la cama nos acordamos de ella y de cómo estará y hay un ruego en nuestras cabezas que Eduardo ha incorporado a la despedida nocturna verbalizando así “te quiero mucho”, “que duermas con los angelitos” y “que pronto este con nosotros .............”.
Cómo comer bien después de tener un bebé cuando no tienes energía ni tiempo
para cocinar
-
En la vida de una mujer todo son etapas y si se trata de la maternidad es,
sin duda, una de las más bonitas que vas a vivir, por no decir la más
bonita. ...
Hace 3 días








